Joyas para Uso Diario


Joyas para uso diario: pensadas para llevarlas todos los días

No todas las joyas están hechas para el día a día. Las que ves en esta sección son una selección de joyas para uso diario: piezas fuertes y resistentes, algunas macizas, con las piedras engastadas sin garras y en metales que no pierden el brillo. Son las que puedes ponerte por la mañana y olvidarte de ellas: en el trabajo, en casa, con los niños o haciendo deporte.

El mayor problema de una joya: que sea débil

Después de más de 50 años en el mostrador, sabemos cuáles son los problemas que más veces traen los clientes al taller. El primero es que la joya sea débil y se rompa o se chafe: una cadena hueca que se parte, un anillo fino que se deforma, un aro que se abolla. El segundo es que las piedras se caigan con el uso. Y el tercero, que las garritas de las piedras se enganchen en la ropa o en el pelo, que además de molestar es lo que acaba abriéndolas y dejando que la piedra se pierda. Esta colección está hecha justo para evitar esas tres cosas.

Qué hace que una joya aguante el día a día

Para elegir las piezas de esta colección hemos mirado tres cosas: cómo está hecha, cómo van sujetas las piedras y de qué metal es.

Piezas fuertes, resistentes y macizas

Una joya que se lleva a diario recibe golpes y roces que una joya de ocasión no recibe. Por eso aquí encontrarás anillos, pulseras, cadenas, colgantes y pendientes con cuerpo, de paredes gruesas, y en varios casos macizos, que es lo que mejor aguanta los años sin deformarse, chafarse ni romperse.

Piedras engastadas sin garras

Las garras son el engaste más habitual, pero también el que más se engancha en la ropa, en las toallas o en el pelo, y con el tiempo se abren y la piedra se puede perder. En esta selección las piedras van sujetas con engastes a nivel, es decir, sin nada que sobresalga:

  • Engaste en chatón o bisel: un aro de metal rodea la piedra por completo y la mantiene al ras. Es el engaste más seguro para el uso diario.
  • Engaste en carril: las piedras van en fila, encajadas entre dos paredes de metal, sin garras entre ellas. Muy habitual en alianzas y anillos de media eternidad.

Con estos engastes la piedra queda protegida por el propio metal y la joya pasa limpia por la ropa, sin tirones.

Metales que no se ponen feos ni pierden el brillo

El oro de 18 quilates no se oxida ni se ennegrece: puedes mojarlo, sudar con él y lavarte las manos sin quitártelo, y recupera el brillo con un simple paño. La plata de ley con baño de rodio resiste mucho mejor el oscurecimiento que la plata sin tratar, y el acero inoxidable es prácticamente indestructible y no pierde color. En cada ficha te indicamos el material y el acabado de la pieza para que elijas con toda la información.

Cómo elegir tu joya de uso diario

Piensa primero en dónde la vas a llevar. Para las manos, un anillo con la piedra al ras o una alianza en carril es lo que menos molesta al escribir o trabajar. En el cuello, una cadena maciza de eslabón cerrado con un colgante sin aristas. En las orejas, unos pendientes con cierre de presión o de rosca, que no se sueltan solos. Y si dudas entre dos tamaños, para el día a día suele acertarse con el más discreto.

Garantía, envío y financiación

Todas las piezas llegan con certificado de autenticidad y estuche. Envío gratis en 2-4 días laborables, 15 días para cambios o devoluciones salvo piezas grabadas o personalizadas, y pago hasta en 12 meses sin intereses con Sequra.

Si no tienes claro si una pieza te va a aguantar lo que le vas a exigir, escríbenos por WhatsApp y te lo decimos sin compromiso. Llevamos desde 1972 en Alginet, Valencia, viendo qué joyas vuelven al taller y cuáles no.