Anillo solitario de oro blanco 18k con diamante
octubre 09, 2026

Qué es el oro blanco: composición, precio y cuidados

El oro blanco es oro de verdad. No es plata, ni un baño, ni un oro «de segunda»: es el mismo oro amarillo de siempre, mezclado con otros metales que le quitan el color dorado y lo dejan blanco.

¿Qué es el oro blanco?

El oro puro, el de 24 quilates, es amarillo intenso y demasiado blando para hacer joyas que se lleven a diario. Por eso siempre se alea. Cuando hablamos de oro blanco de 18 quilates —el que trabajamos en joyería— estamos hablando de una pieza que lleva 750 partes de oro puro por cada 1.000, es decir, un 75 % de oro. El 25 % restante es lo que cambia el color.

Si ese 25 % se hace con cobre y plata, sale oro amarillo. Si se carga de cobre, sale oro rosa. Y si se mezcla con metales blancos —paladio, plata, zinc y, en aleaciones más antiguas, níquel—, sale oro blanco. Mismo oro, misma ley, mismo contraste de 750. Solo cambia la compañía.

Por qué el oro blanco lleva rodio

Aquí está lo que casi nadie cuenta, y es la pregunta que más nos hacen en el mostrador.

El oro blanco recién aleado no es blanco del todo. Es más bien un gris claro con un fondo ligeramente cálido, porque por mucho que lo mezcles, ese 75 % de oro sigue siendo amarillo y tira. Para conseguir ese blanco brillante, limpio, tipo espejo, que es el que la gente espera cuando pide oro blanco, las piezas se recubren con una capa finísima de rodio.

El rodio es un metal de la familia del platino: muy blanco, muy duro y muy resistente a rayarse. La capa es microscópica —se mide en micras— y se aplica por electrólisis.

Y como es una capa, se gasta con el uso. Eso es normal y no es un defecto de la joya. Lo que varía es la velocidad:

  • Anillos y pulseras: son los que más sufren. Roces con el bolso, el volante, el teclado, las llaves. Suelen pedir un rodiado cada 1 o 2 años si se llevan todos los días.
  • Pendientes y colgantes: casi no rozan nada. Pueden estar 5 años o más sin necesitar nada.

Cuando el rodio se va, la pieza no se ve «mal» exactamente: empieza a tirar a amarillento o grisáceo, normalmente primero por los cantos y por la parte de abajo del aro. La solución es sencilla y barata: se limpia la pieza y se vuelve a rodiar. Queda como nueva. En la joyería lo hacemos de forma habitual, también en piezas que no se han comprado aquí.

¿Es más caro el oro blanco que el oro amarillo?

Casi siempre un poco sí, pero menos de lo que la gente imagina — y no por el oro.

A igualdad de quilates y de peso, la cantidad de oro es exactamente la misma: un anillo de 18k blanco y otro de 18k amarillo de 5 gramos llevan los dos 3,75 gramos de oro puro. El valor del metal noble es idéntico.

La diferencia de precio viene de dos sitios:

  1. La aleación: el paladio, que es lo que da el mejor blanco, cotiza alto y encarece la mezcla frente al cobre del oro amarillo.
  2. El rodiado: es un paso de taller extra, con un metal caro, que el oro amarillo no necesita.

Por eso una misma pieza en blanco suele costar un pelín más que en amarillo. Hablamos de un sobreprecio pequeño, no del doble.

¿Cuánto vale 1 gramo de oro blanco?

No hay un precio fijo, porque depende de la cotización del oro en el mercado, que cambia todos los días. Pero el cálculo es más simple de lo que parece.

El oro blanco de 18k vale, en contenido de metal, lo mismo que el oro amarillo de 18k: el 75 % de la cotización del oro puro de ese día. Si quieres una referencia rápida, divide el precio del gramo de oro de 24 quilates entre cuatro y multiplícalo por tres.

Lo que no entra en esa cuenta —y es lo que hace que una joya no valga solo su peso— es la mano de obra, el diseño, las piedras si las lleva y el rodiado. Un anillo trabajado no es una onza de metal.

Y al revés: si alguien te ofrece oro blanco notablemente por debajo de ese cálculo, probablemente no sea oro de 18k. Comprueba siempre el contraste de 750 en la pieza y pide certificado de autenticidad.

Oro blanco, plata y platino: no son lo mismo

Se parecen a la vista y no tienen nada que ver.

La plata de ley (925) es otro metal, bastante más económico. Su gran diferencia práctica es que se oxida: con el tiempo y el contacto con el aire, el sudor o los perfumes, coge un tono oscuro que hay que limpiar. El oro blanco no se oxida nunca; lo único que le pasa es que pierde el rodio, que es otra cosa. Para quien quiere una joya blanca y no quiere estar limpiándola, esa es la diferencia que importa.

El platino sí es blanco por naturaleza y no necesita rodiarse. También es bastante más denso —una pieza igual pesa claramente más— y más caro. En alianzas de boda es una alternativa, pero es una liga de precio distinta.

Oro blanco y alergia al níquel

Antiguamente el oro blanco se aleaba mucho con níquel, y el níquel es el alérgeno de contacto más frecuente que hay. De ahí viene la idea de que «el oro blanco da alergia».

Hoy en Europa la normativa limita la cantidad de níquel que una joya puede liberar sobre la piel, y las aleaciones modernas de calidad se hacen a base de paladio. Si has tenido problemas con bisutería o con alguna pieza antigua, merece la pena preguntar por la aleación antes de comprar; nosotros te lo decimos sin problema.

Cómo cuidar una joya de oro blanco

  • Quítatela para limpiar, para bañarte en la piscina o para ir a la playa. El cloro es el enemigo número uno: ataca la aleación y deja la superficie mate.
  • Perfume y colonia, antes de ponértela, nunca encima.
  • Limpieza en casa: agua templada con un poco de jabón neutro y un cepillo de dientes suave. Secar con un paño que no deje pelusa. Nada de lejía, amoniaco ni productos abrasivos.
  • Guárdala por separado, en bolsita o compartimento. El oro blanco rodiado es duro, pero se raya contra otras piezas.
  • Cuando notes que empieza a tirar a amarillo, no la retires: ródiala. Se recupera por completo.

En resumen

El oro blanco es oro de 18 quilates con la misma ley que el amarillo, teñido de blanco por su aleación y acabado con una capa de rodio que se renueva cada cierto tiempo. No se oxida como la plata, cuesta algo más que el amarillo por la aleación y el rodiado, y con cuatro cuidados básicos dura toda la vida.

Si estás pensando en una pieza concreta, en nuestro catálogo tienes joyas de oro blanco, y por categorías: anillos de oro blanco, pendientes de oro blanco, colgantes de oro blanco y cadenas de oro blanco. Todas las piezas llevan su contraste de 750 y certificado de autenticidad, con envío gratis y 15 días para cambiarlas.

Y si tienes dudas con una joya que ya tienes —si es oro blanco de verdad, si necesita rodiarse, cuánto pesa— tráela a la tienda o escríbenos por WhatsApp. Llevamos en Alginet desde 1972 y eso lo vemos todos los días.